Senegal se clasificó para el Mundial de Rusia-2018 por segunda vez en su historia tras imponerse a Sudáfrica por 2-0, este viernes en Polokwane.

Los “Leones de la Teranga”, que están invictos en cinco partidos de las eliminatorias africanas, tendrán la ocasión de emular en Rusia a sus predecesores, cuartofinalistas en 2002 y que derrotaron a la entonces vigente campeona mundial Francia en el partido de apertura.

El partido disputado este viernes (ambos equipos volverán a verse las caras el martes en el cierre de la zona africana de clasificación) corresponde al encuentro que la FIFA ordenó repetir después de la “manipulación del resultado” del duelo que se disputó inicialmente el 12 de noviembre de 2016.

En ese entonces, el árbitro ghanés Joseph Lamptey pitó entonces un penal imaginario a favor de los sudafricanos, que se impusieron por 2-1 también en Polokwane. Por esa acción, el colegiado fue sancionado de por vida por “influencia ilegal en el resultado de un partido”.

Aquel partido no lo jugó el delantero Diafra Sakho, pero un año después el futbolista del West Ham inglés fue el encargado de abrir el marcador, en la primera ocasión de gol para su equipo (minuto 13).

También estuvo en el origen del segundo tanto, poco antes del descanso, con el que los senegaleses sentenciaron el triunfo, con centro raso que acabó introduciendo en su propio arco el defensa sudafricano Thamsanqa Mkhize (38).