El dirigente Ángel María Villar, suspendido por un año como presidente de la Federación Española
de Fútbol (RFEF) y en prisión provisional por su presunta participación en acciones que le permitieron lucrar utilizando a la selección nacional, renunció a sus cargos como vicepresidente de la FIFA y de la UEFA, anunciaron ambas entidades.

Arrestado desde el 18 de julio, Villar ingresó en prisión provisional como sospechoso de haber creado y alimentado
durante años una amplia red clientelar y corrupta en el seno del fútbol español.

El martes Villar fue suspendido por un año y cautelarmente por el Consejo Superior de Deportes (CSD) español.
Igualmente están siendo investigados su hijo Gorka y Juan Padrón, vicepresidente económico de la RFEF en la anterior directiva.

“Villar dimitió de su puesto de vicepresidente senior de la FIFA”, indicó a la agencia AFP un portavoz de la FIFA.

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